El secreto de los alimentos ‘vivos’ para bajar de peso

Bajar de peso con el Código Gabriel: alimentos vivos

Piensa durante unos segundos en todos los productos que tienes a tu alcance cada vez que vas al supermercado.

Piensa en esos estantes grandes y relucientes repletos de centenares de alimentos distintos… Y ahora intenta acordarte de al menos 5 de ellos… ¿Cuáles te vienen a la mente?

Lo más probable es que no tengan nada que ver con los llamados “alimentos vivos”.

Y es que lamentablemente la mayoría de los alimentos que nos venden están enlatados, envasados, procesados o cocinados… Y, por tanto, todos esos alimentos están “muertos” y desvitalizados.

Pero eso no es lo más grave, sino que durante los últimos 50 años la tendencia a consumir cada vez más alimentos “muertos” ha aumentado a un ritmo enorme (aproximadamente al mismo ritmo que ha aumentado la obesidad).

Obviamente, cuantos más alimentos “muertos” comas, menos espacio habrá para los alimentos “vivos”. Y no solo necesitas comer estos últimos, sino que tu cuerpo los pide a gritos para estar sano y tú los necesitas para bajar de peso.

Por eso hoy quiero hablarte sobre algo que para mí es vital que tengas en cuenta si quieres convertirte en una persona sana y naturalmente delgada: la importancia de ingerir alimentos vivos.

Bajar de peso: Alimentos ‘vivos’ Vs. Alimentos ‘muertos’

Los alimentos “muertos” son todos aquellos que vienen envasados, enlatados, precocinados, elaborados… Pero, ¿qué son los alimentos vivos?

Básicamente, son aquellos alimentos que al consumirlos te dan una gran cantidad de energía vital para hacer que ese vehículo que llamamos cuerpo funcione de la mejor manera posible. Y, como cualquier máquina, cuanto mejor sea la calidad del combustible mejor será la ejecución.

Los grandes grupos de alimentos “vivos” son las frutas, los vegetales frescos, los germinados o brotes, las nueces y las semillas crudas sin sal. Cuanto menos manipulado esté un alimento, más vivo será.

Te recomiendo que, desde ya, empieces a incorporarlos en tu plan de alimentación diario.

Y te estarás preguntando, ¿por qué es tan importante comer alimentos “vivos”?

En primer lugar, porque cuando tomamos alimentos “vivos”, asimilamos vida, mientras que tomar alimentos “muertos” solo nos acerca a la muerte.

Y no solo eso, sino que si la mayoría de los alimentos que tomas están elaborados y no “vivos”, te vuelves crónicamente deficiente en ácidos esenciales, aminoácidos y azúcares.

Y esa deficiencia, igual que cualquier forma de hambre, puede activar tus Programas FAT.

Por eso me gustaría recomendarte algo: haz un esfuerzo por añadir más alimentos ecológicos, frescos y “vivos” a tus comidas.

Eso no solo te garantiza que puedas bajar de peso, sino que te aporta muchísimos beneficios físicos y emocionales, entre ellos la prevención de enfermedades y el aumento de tu estado de ánimo.

Pero no es todo: al comer alimentos vivos depuras el organismo y alivias la carga tóxica, optimizas tu descanso y logras un sueño más reparador, incrementas el nivel energético ya que hay más energía disponible, ganas vida, ahorras dinero, tus pensamientos son más claros y serenos por lo que obtienes mayor paz y orden mental, ayuda a desintoxicarse y eliminar toxinas, y además te vuelve más propenso a resolver y evitar conflictos.

Por tanto, ¿hay alguna sola razón por la que no merezca la pena cambiar de hábitos?

¿Dónde están los alimentos vivos?

Como pudiste leer, efectivamente no hay ni una sola razón por la que no debas empezar a comer más alimentos “vivos”. Está repleto de beneficios para tu mente, tu cuerpo y tu salud… Pero además de eso, te ayuda a bajar de peso.

Por eso me gustaría que, a partir de ahora y siempre que te sientes a comer, te preguntes: ¿dónde están los alimentos vivos?

Esta simple pregunta te llevará a iniciar el cambio de hábitos, te ayudará a tomar conciencia y te estará ayudando a bajar de peso convirtiéndolo en un proceso mucho más sencillo y agradable.

Empieza desde ya a introducir alimentos ecológicos, frescos y “vivos” a tus comidas. Recuerda que la clave siempre está en añadir, añadir y añadir.

Así que recuerda: ¿dónde están los alimentos “vivos”?

Te animo a que empieces a preguntártelo desde ya, inicies el cambio de hábitos y me dejes un comentario contándome tus experiencias y tu opinión.

En mi reporte hablo de esto en más detalle. Si todavía no lo descargaste, puedes hacerlo ahora AQUÍ.

Estoy convencido que a los pocos días de empezar a incorporarlos a tu día a día vas a experimentar grandes cambios. Empieza desde hoy mismo y cuéntame cómo te vas sintiendo!

  • hola Jon cuando hablas de los alimentos vivos y te refieres a “vegetales frescos ” deben ser vegetales crudos sin cocción? Gracias por tu ayuda

    • Equipo Gabriel

      Hola, Monica, si es correcto, vegetales y frutas sin coccion. Saludos!

    • Equipo Gabriel

      Hola Mónica! Sí, exactamente a eso me refiero en el artículo. Son los alimentos que no están procesados. Por ejemplo, en vez de comprar una lechuga empaquetada, compras verdura fresca de verdulería. Los alimentos orgánicos son todavía mejores ya que no han sido manipulados. Y puedes mezclarlos, y armar platos con ellos sin que sean simples ensaladas. Hay muchas cosas que se pueden hacer sin cocinarlos, busca recetas, sobre todo cuando hablamos de verduras verás que hay mucho para hacer. Saludos 🙂

    • Equipo Codigo Gabriel

      Brotes de soja o brotes de girasol u otra semilla. Saludos!

  • Ana Beatriz Piñeyro

    GRACIAS GABRIEL POR BRINDAR TUS CONOCIMIENTOS. ME PREGUNTO SI CUALQUIER SEMILLA CRUDA: SÉSAMO, LINO, AMAPOLA, CHÍA…. CON AFECTO
    ANA