Cómo adelgazar: 3 consejos sobre el consumo de fructosa

Cómo adelgazar: 3 consejos sobre el consumo de fructosa

Como te cuento en el programa del Código Gabriel, las dietas de nuestros antepasados solo contenían pequeñas cantidades de fructosa; es decir, el azúcar que contienen las frutas. Pero esto ha cambiado.

Se calcula que actualmente cerca del 10% de la dieta moderna proviene de la fructosa.

La fructosa activa una enzima clave, la fructoquinasa, que a su vez activa otra enzima que hace que las células acumulen grasa.

Cuando esta enzima está bloqueada, la grasa no puede estar almacenada en la célula.

Se trata del mismo interruptor que los animales utilizan para engordar en el otoño y para quemar grasa durante el invierno.

La fructosa es el ingrediente dietético que gira sobre ese “interruptor”, provocando que las células se acumulen de grasa, tanto en los animales como en los seres humanos.

Hay una creciente evidencia además, de que el exceso de consumo de fructosa puede facilitar la resistencia a la insulina.

Toda la fructosa funciona de la misma manera en el cuerpo, sin importar si proviene del jarabe de maíz o miel, de la caña de azúcar, remolacha, fresas, cebollas o tomates. Lo único que cambia son las cantidades.

Por ejemplo, una taza de tomates picados tiene 2,5 gramos de fructosa, una lata regular de refresco o soda (no dietética) suministra 23 gramos, y una soda extra-grande tiene alrededor de 62 gramos.

3 consejos sobre el consumo de fructosa para saber cómo adelgazar

1. Trata de consumir una ingesta total de azúcar / fructosa que contenga menos de 25 gramos al día o por poco aproximadamente 15 gramos al día.

2. Ten cuidado con la cantidad de jugo de frutas y frutas secas que incluyes en tu régimen diario.

Incluso, si has eliminado los refrescos, los dulces u otros productos de azúcar de tu dieta, trata de ser consciente en la cantidad de fruta que estás comiendo para su reemplazo.

3. Trata de tomar tus comidas más completas en el medio día en lugar de por la noche.

Si consumes azúcar, trata de consumir agua, té de hierbas o algún jugo de verduras por lo menos 30 minutos después del consumo de dicha azúcar.

Esto te ayudará a la función digestiva, al equilibrio de azúcar en la sangre, y al apoyo del hígado.

Si el azúcar es un deseo constante para ti, incorpore más proteínas, más grasas saludables en las comidas y beba agua con limón por lo menos 30 minutos antes de las comidas.

¿Conocías esta relación entre la fructosa y el aumento de peso? ¡Envíame tus dudas, preguntas y sugerencias aquí abajo!

Fuente: Heather Fleming, Nutricionista y Entrenadora de El Método Gabriel