La sonrisa: un acto que puede cambiar tu mundo

este acto¿Te has puesto a pensar en todas las sensaciones que se despiertan en ti cuando una persona te sonríe? Con toda certeza, la sonrisa de alguien hace que nazcan en ti sentimientos de confianza, empatía y seguridad. Es un gesto de aprobación que forja lazos positivos entre los seres humanos y se convierte en un estupendo precedente para una comunicación saludable y cálida.

Quien sonríe se reafirma. Comunica que se siente feliz y que cree en sí mismo. La sonrisa abre puertas, derriba muros. Le otorga luz a quien la exhibe. Pero no solamente eso: la sonrisa contribuye a tomar el control sobre cualquier situación.

Si eres de esas personas que sonríen con frecuencia, felicitaciones: la vida es más fácil para ti. Si en cambio eres de aquellos que prefieren el ceño fruncido y el rostro inexpresivo, aquí te damos cinco buenas razones para sonreír.

1. La sonrisa incrementa tu atractivo
Aunque no lo creas, esto es absolutamente cierto. El atractivo personal es algo que va más allá de la forma del rostro o del cuerpo. Está comprobado que los gestos y las maneras son la fuente de un poderoso magnetismo personal. Compruébalo: sonríe y verás cómo te destacas; los demás te miran diferente y se sienten más atraídos hacia ti.

2. La sonrisa se contagia
Así como el mal humor es contagioso, la sonrisa también lo es. Cuando alguien sonríe es como si iluminara todo a su alrededor. Quienes están a su lado se sienten cobijados por esa claridad y, con toda seguridad, emerge en ellos una mejor actitud. En la vida, para recibir tienes que dar. Cosechas lo que siembras. Tu sonrisa fecunda la sonrisa en los demás y obtendrás de vuelta ese pequeño gesto de felicidad que puede marcar la diferencia en un día gris.

3. La sonrisa te ayuda a conservar la juventud
Parece de no creer, pero hay quien no sonríe para evitar que con el tiempo se formen líneas de expresión en su rostro. Nada más equivocado. Según diversos estudios, para sonreír se emplean entre 7 y 14 músculos, dependiendo de si se trata de una sonrisa leve o de una carcajada al viento. En cambio las expresiones de enojo exigen el concurso de nada menos que 37 músculos. Así que si tu temor son las arrugas, sonreír más y enojarte menos te ayudará a conservar la juventud.

4. La sonrisa mejora tu estado de ánimo
Muchos piensan que no deben sonreír, simplemente porque no tienen motivos para hacerlo. ¿Es posible sentir tristeza y aún así atreverse a sonreír? ¡Por supuesto que sí! El cerebro humano funciona del tal modo que, de alguna manera, puedes moldearlo. Cuando sonríes, aunque estés triste en tu interior, tu organismo segrega mayores dosis de un neurotransmisor llamado “serotonina”. Este a su vez, incrementa tu sensación de bienestar y de felicidad. Así que, sin darte cuenta apenas, el hecho de sonreír contribuye a que te sientas más feliz.

5. Sonreír mejora tu interacción con los demás
Tanto en el plano personal como en el campo laboral, una sonrisa realmente puede marcar la diferencia. Si sonríes, las personas se sentirán más dispuestas a entablar una relación contigo, bien sea de amistad o de negocios. Todos nos sentimos mejor con alguien que es capaz de regalarnos su sonrisa al saludarnos o al conversar con nosotros. Sonreír ayuda a que se desvanezcan las resistencias y se forje un lazo más genuino entre dos seres humanos.

Para sonreír no necesitas más que el deseo de hacerlo. No te cuesta nada y, en cambio, te puede traer muchos beneficios. Inténtalo y muy pronto verás maravillosos resultados.

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Imagen cortesía de Mikel Ortega