4 Formas de Tratar con Personas Dificeles¿Quién no se ha topado alguna vez con una persona difícil de tratar? Son aquellos rebeldes sin causa que ven el mundo a través de un cristal oscuro y triste. Percibes claramente que hay amargura en sus corazones y, sin embargo, sientes que nada puedes hacer porque suelen rechazar tu ayuda y tus consejos.

No siempre puedes elegir alejarte de esa persona. A veces el trabajo te obliga a compartir tu tiempo con ella. A veces pertenece a tu propia familia y no puedes simplemente dar la vuelta y desentenderte del asunto.

Piensa que ningún ser humano, por tóxico que sea, es una causa perdida. Si enfocas adecuadamente la situación, te sorprenderías de lo mucho que puedes aprender de ti mismo a través de esas personas difíciles. Simplemente debes tener buena voluntad para lograrlo y seguir algunos consejos.

Conserva la buena disposición

En lugar de predisponerte cada vez que tienes a esa persona en frente, trata de hacer todo lo contrario. Saluda de una manera cálida y amable. Sonríe. La cordialidad sincera es capaz de romper más barreras de las que te puedas imaginar.

Es importante que estés preparado para conservar la calma con esa persona. Recuerda que tu tiempo es muy valioso y que nada bueno aportará a tu vida iniciar una discusión inútil. Las personas difíciles llevan un sufrimiento interior que los impulsa a buscar el conflicto para desfogar su inconformidad. No caigas en esa trampa.

Ejercita tu autocontrol

Nadie se vuelve amargado por gusto. La manía de ver lo negativo del mundo y proyectarlo en los otros, nace de conflictos no resueltos y defectos no superados. Así que tu tarea con este tipo de personas es no permitir que te lleven a un terreno de ofensas, agresiones y descalificaciones.

Por eso debes pensar antes de actuar o de hablar. Este tipo de personas tienen estrategias inconscientes para robarte la serenidad. No lo permitas. De hecho, tu reto es aportarle paz al otro, en lugar de que él te despoje de la tuya. Prueba que estás en un nivel más evolucionado.

Ubícate en el lugar del otro

No tomes los comentarios o las actitudes de una persona conflictiva como algo específico en contra tuya. Si te fijas, probablemente es así con todo el mundo. No logra captar la bondad, la belleza o la grandeza de nadie. Esa es su cárcel. Esa es su ceguera.

Tu mejor arma contra una persona que trata de herirte es responderle con tolerancia y compasión. Su espíritu seguramente está lleno de dolor. Solamente te conviertes en víctima de sus ataques si decides aceptar lo que dice o lo que hace en contra tuya. Si, en cambio, no permites que eso te afecte, al final los dos saldrán ganando. Tú, porque has logrado estar por encima de la situación. Y esa persona porque no logró hacer daño y, así no lo comprenda, esto es bueno para él.

Redirige la conversación

Cuando aparezcan esos temas conflictivos, nada mejor que aprender a redirigir la conversación hacia tópicos más amables. Es mucho más eficaz si empleas el sentido del humor. Esto hará que la tensión vaya desescalando y más temprano que tarde estarán en un terreno menos tirante para los dos.

Nunca pierdas de vista que tu salud mental y tu tranquilidad deben estar por encima de todo. Nada, ni nadie, deben despojarte de tu luz interna.

¿Has vivido experiencias con personas difíciles de tratar que quieras compartir? ¿Has logrado desactivar sus estrategias y establecer una relación más amable con gente tóxica? No dudes en comentarnos lo que te inquieta y lo que has aprendido de estas situaciones. Tu opinión es muy importante para todos.