¿Qué sabes sobre las piedras preciosas y sus propiedades para mejorar tu vida?

Su belleza es indiscutible, tienen formas peculiares y comprenden un abanico de colores que van de los más calmados a los más llamativos. Pero no es todo.

Con las piedras pasa como con las personas: por mucho que su apariencia nos llame la atención, lo que verdaderamente importa está en el interior. Y el interior de las piedras preciosas parece no tener fin en cuanto a propiedades y beneficios.

¿Sabías que equilibran el cuerpo y la mente, anulan las malas energías y ayudan en la meditación?

Las piedras preciosas tienen una cantidad asombrosa de beneficios para el cuerpo, la mente y la salud. Con este artículo no solo queremos acercarte a ellos, sino que además te proponemos un práctico ejercicio de meditación para que compruebes por ti mismo sus propiedades. ¿Te animas?

¿Para qué se usan las piedras preciosas?

¿Quién no conoce esas tiendecitas que venden piedras en los mercados artesanales? ¿Te acercaste a ellas alguna vez? ¿Te llamó la atención alguna piedra en particular?

Sea como sea, comprobarías que hay cientos de ellas; todas con formas, colores y propiedades distintas pero igual de atractivas.

Pero además de su belleza exterior, las piedras preciosas emiten vibraciones curativas que pueden aliviar trastornos físicos, emocionales y mentales.

Se utilizan principalmente como técnica alternativa para activar y equilibrar los chakras (lee nuestro artículo sobre los chakras para saber más acerca de la importancia que tienen en nuestro equilibrio y bienestar). Pero hay mucho más.

Las piedras y cristales se usan para equilibrar la mente y el cuerpo, para hacer que la energía circule libremente, para anular los conflictos y las energías negativas, y para atraer las buenas ideas e impulsar el desarrollo de proyectos.

También son utilizadas para atraer la fortuna y la estabilidad, para despejar la mente abriendo la consciencia y la percepción, y para aumentar la concentración. Además, entre sus muchos otros beneficios, acercan al amor, invitan a la comprensión y son un complemento ideal para meditar.

¿Qué piedras son las que mejor funcionan?

Hay muchísimas variedades de piedras y gemas, todas ellas con propiedades y finalidades diferentes.

El ágata azul, por ejemplo alivia los dolores de cuello y hombros; el ágata de Botswana aumenta la creatividad y ayuda a solucionar problemas; y la chalcantita fomenta la firmeza para tomar decisiones.

El cuarzo zafiro aumenta la ligereza y la tranquilidad; la hematita eleva el optimismo; el ojo de tigre proporciona libertad y una gran fuerza interior; y la unakita ayuda a equilibrar las emociones e incrementa la personalidad propiciando los sentimientos amorosos.

No se trata de tenerlas todas. Hay gran variedad de piedras, cristales y gemas con propiedades curativas; solo se trata de escoger la que más se adapte a tus necesidades.

Meditar con piedras preciosas

Existen muchísimas técnicas para meditar. Una de ellas: la meditación con piedras preciosas.

¿Es tu caso? ¿Te gustaría probarlo? A continuación te compartimos un ejercicio sencillo pero eficaz para que puedas notar los beneficios de la meditación con piedras.

1) En primer lugar, tómate el tiempo suficiente y siéntate en un lugar tranquilo. La silla o el suelo están bien. Lo que sí es importante es tener la columna recta, ya que la espalda encorvada se cansa e impide la meditación.

2) Coloca frente a ti la piedra que hayas elegido según tus necesidades. A ser posible, sitúala al nivel del ojo. Sabrás que es el lugar correcto y la distancia adecuada cuando seas capaz de mirarla totalmente relajado durante bastante tiempo.

3) Toma nota de tu respiración: haz que sea cada vez más lenta como la piedra que tienes delante.

4) Evita la luz directa como la que provienen de las lámparas, ventanas o incluso de una vela. Eso te distraerá, y debes estar enfocado en la piedra que tienes delante de ti.

5) Durante unos minutos, intenta recorrer la energía positiva de la piedra por todo tu cuerpo. Debes intentar sentir sus vibraciones sin pensar en nada más.

6) Mientras estás sentado, en silencio, sin moverte y sin distracciones puedes llegar a sentirte tan relajado como la piedra que tienes delante de ti. Así puedes llegar a sentir más de lo que crees.
Si al primer intento no sientes todo lo que te gustaría, no te desanimes y ejercita hasta conseguir la paz interior que hace posible que alcancemos nuestras metas. Ponlo en práctica y ¡déjate sorprender!

¿Qué te pareció nuestro artículo sobre las propiedades de las piedras? ¿Te gustaría saber más? ¿Conoces algo que quieras compartirnos? Comparte tus opiniones e inquietudes con nosotros. ¡Nos encanta leerte!