Meditación y ocupacionesCon el ritmo de vida tan acelerado que llevamos actualmente, puede parecer muy difícil dedicar tiempo a la meditación, la buena noticia es que hay ciertas técnicas y ejercicios que no te tomarán más de 5 minutos y que incluso puedes realizar en medio de tus pausas activas en el trabajo. Lee con atención las siguientes alternativas de ejercicios rápidos de meditación, ideales para las personas con muchas ocupaciones.

8 Ejercicios rápidos de meditación.

 

  1. La manera más eficaz para realizar la meditación, es parar durante unos minutos tus actividades y hacerte consciente de tu respiración. Puedes tumbarte en el piso y sentir cómo se mueven tus músculos y cómo la respiración cambia de ritmo.
  2. Elige una palabra que se convertirá en tu mantra a la hora de meditar, intenta que sea una palabra positiva. Luego ponte de pie y di mentalmente esa palabra que has elegido. Tu mente se concentrará en la palabra que le estás indicando.
  3. La meditación mientras caminas un poco es una de las mejores formas para llegar a concentrarte. Solamente necesitas 5 o 10 minutos para caminar. Pon atención a todo lo que te rodea, enfócate en cada uno de tus sentidos, en lo que hueles, lo que pisas, el aire que te toca y en los sonidos que escuchas, verás que después de este ejercicio estarás mucho más relajado.
  4. Otro de los ejercicios rápidos de meditación que puedes hacer en cualquier momento y en cualquier lugar, es usar música relajante, la que sea de tu preferencia. Por un par de minutos concéntrate solamente en los sonidos y en los pensamientos que en la melodía evoca.
  5. En muchos ejercicios de meditación el fin no es poner la mente en blanco, por el contrario, se trata de hacerte consciente de cada cosa que sucede a tu alrededor. Un fácil y rápido ejercicio, es sentarte calmadamente y hacer un recuento de cada cosa que sucede a tu alrededor, por minúscula que parezca.
  6. Uno de los principios fundamentales en cualquier técnica de meditación es el control de la respiración. Detén tu trabajo por un par de minutos e inhala profundamente. Luego reten por uno segundos el aire en tus pulmones y empieza a dejarlo salir lentamente. Esta acción ayudará a oxigenar tu cerebro y a darle un respiro a tus pensamientos.
  7. Ya sea que estés en tu lugar de trabajo en casa, puedes dedicar un par de minutos para observar cada cosa que pasa, sea el movimiento de las aspas del ventilador, el correr del reloj, la gente caminando a tu alrededor o cualquier cosa que pase cerca de ti. Aunque no lo creas, esta pequeña rutina ya es un ejercicio de meditación.
  8. También intenta meditar usando la postura clásica de la flor de loto. Respira profundamente y observa tu cuerpo, sé consciente de los movimientos que haces al respirar, de los sonidos que produce tu organismo y de todas las cosas que hace tu cuerpo durante todo el día aunque no seas consciente de que lo haces.

Pon en práctica todos estos ejercicios y permite que muchas otras personas aprendan a hacerlos. Comparte este artículo en tus redes sociales.