tu proposito de vida¿Te encuentras insatisfecha? ¿Sientes que lo que haces no tiene ningún sentido? Entonces es probable que no estés alineada con tu propósito esencial en la vida.
El propósito es una brújula que te orienta: pero una brújula propia e interior; no impuesta. Al no encontrar un sentido para tu propia vida, sientes que caminas a la deriva. Al saber para qué vives, en cambio, eres capaz de tolerar las inclemencias con más calma, confiando que a su debido tiempo todo se acomodará para que puedas desplegar aquello que has venido a hacer al mundo.

Pero claro, encontrar ese propósito no siempre es tan sencillo. En un sentido profundo podría decirse que el propósito de todos los seres humanos es ser felices. No como un objetivo que haya que perseguir, sino como una actitud general: vivir en la felicidad. No obstante también hay algo que cada uno de nosotros es llamado a hacer, aquello que la Vida desea que demos a luz para hacer un aporte a la felicidad no sólo propia, sino de otros, o en el mejor de los casos de todos.

Cuando encuentras ese “¿para qué?”, las cosas comienzan a acomodarse y tus acciones adquieren un sentido trascendente. Ahora bien, para que así sea, ese “¿para qué?” tiene que tener una dimensión esencial, debe estar relacionado con tus valores de base.

Cuando estás alineada con tu propósito, cuentas con un compromiso interior que le otorga una cualidad diferente a cada uno de tus actos. Encuentras un plus de energía y te atreves a realizar cosas que de otro modo quizás ni siquiera hubieses avizorado.

¿Cómo descubrir el propio propósito? Esta la pregunta del millón. Seguramente no hay una única respuesta posible, pero sí algunos caminos que pueden ayudar. Por ejemplo:
Conocerse mejor: Es sin dudas la clave. Tener un claro registro de tus  propias habilidades y puntos fuertes, es central. En este sentido las personas que te rodean también pueden resultarte de gran ayuda: ¡consúltales qué es lo que ven!
Las ganas como guía: Si hay una vía a través de la cual la Vida nos informa aquello que pretende de nosotros, es a través del propio deseo. ¡Si eres honesta contigo misma, ¡aquello que te apasiona será  muy probablemente lo que estás llamadas a ser! Por ello es importante que estés muy atenta a tus propias motivaciones.
Dale forma a tu vida ideal: Visualiza mentalmente cómo te gustaría que fuese tu realidad, qué cosas harías si pudieras elegirlo todo. Realiza este ejercicio a diario durante unos minutos. De a poco notarás cómo esas pautas empiezan a ingresar a tu cotidianeidad; y en la medida en que pongas en acto aquello que descubriste que te hace feliz, estarás creando la realidad anhelada.
Rodéate de buenos aliados: Para encontrar el propósito, conviene rodearse de personas afines, confiables y que te apoyen en la búsqueda. Incluso pueden consultarle a ellos cuál creen que es tu propósito esencial, en qué situaciones te han visto feliz, etc.
Aunque no siempre es sencillo, y puede llevar tiempo, lo cierto es que al descubrir tu propósito, tu vida adquirirá un sentido pleno. ¿Tiene otros consejos para lograrlo? ¡Te invitamos a compartirlos!