Somos lo que comemos. Durante los últimos años, médicos y nutricionistas de todo el mundo se han encargado de difundir este mensaje para que todos seamos más conscientes de la importancia de tener una alimentación saludable. Pero en realidad es más que eso: los alimentos nos influyen mucho más de lo que pensamos.
Lo que comemos afecta a nuestro cuerpo, ya sea con kilos de más o con peso de menos. También afecta a nuestra salud, tanto si no ponemos límites a alimentos innecesarios como si dejamos de tomar alimentos que son imprescindibles para nuestro cuerpo. Pero, además, y aquí es dónde siempre recuerdo la frase, lo que comemos afecta a nuestra manera de ser. Depende lo que comamos, durante el día estamos más tranquilos, más fatigados, más nerviosos o más activos.
Por eso en este artículo te compartimos unos tips para que dejar de lado el estrés no dependa solamente de la meditación.

Cómete al estrés

La meditación es eficaz para reducir el estrés. Cada día son más los profesionales que la recomiendan, y existen varios sonidos que junto a una meditación efectiva inducen a una sensación de calma y paz interior. La meditación es, cuando hablamos del estrés, un complemento ideal… Pero no por eso debemos dejarlo todo en sus manos.

Somos lo que comemos, y eso influye en cómo nos sentimos a cada momento. Si no comemos bien, nuestra habilidad para soportar el estrés disminuirá. Y si no seguimos una dieta balanceada, es muy probable que notemos que estamos más débiles, fatigados y con las defensas más bajas. Todos los expertos en salud coinciden en este aspecto: con una alimentación correcta no solo nos sentimos mejor, sino que contamos con una capacidad mayor para manejar el estrés.

Y pensarás: entonces, ¿qué debo comer? Se trata sencillamente de seguir una dieta equilibrada, pero hay una serie de alimentos que ayudan a combatir la fatiga y el estrés.
El plátano ayuda a calmar los nervios, levanta el ánimo y sube las defensas, que se debilitan por el estrés. La naranja, así como todos los cítricos, es antioxidante y muy saludable, perfecta para reducir el estrés. También lo son la avena, el arroz y la manzana. Y muchos alimentos más, como la pasta, el pan, cereales integrales, espinacas, pescado azul (como el salmón), pistachos, aguacates, almendras, nueces, vegetales crudos, leche, lechuga y repollo entre otros. El té negro, además, ayuda a recuperarse de sucesos estresantes con más rapidez.
¡Ah! Y eso sí: el agua es fundamental. Unos ocho vasos diarios pueden aportarnos muchísimos beneficios; entre ellos, por supuesto, reducir esa sensación de ansiedad y tensión.
Los dulces y los refrescos gaseosos pueden proporcionarnos alivio a corto plazo, pero no son una manera eficaz de combatir el estrés. No hay truco, simplemente se trata de comer bien para alejar lo que te hace mal.

Recetas ‘jugosas’

Una manera rica y eficaz de combatir el estrés es tomar jugos hechos con ingredientes “anti-estrés”. Hoy te damos tres recetas deliciosas hechas con la ayuda de la licuadora para que prepares la que más te guste (¡incluso todas!) y te sientas más en paz contigo mismo:

* Licuado de fresas: Aporta mucha energía y, por tanto, es ideal sobretodo al comenzar el día. Para prepararlo necesitamos 1 vaso de leche (la que más nos guste), 3 fresas grandes, 3 cucharadas de granola, 1 cucharada de miel de abeja y medio plátano.
Hay que lavar las fresas e introducirlas en la licuadora junto con los demás ingredientes. Si queremos, también podemos añadir un poco de hielo para que tenga apariencia de smothie. Y voilà, ya tenemos un delicioso desayuno que no solamente nos relajará, sino que nos aportará mucha energía para afrontar el día con una sonrisa.

* Jugo de kiwi, espinacas, lechuga y miel: Además de ser una excelente forma de combatir el estrés, su contraste de sabores lo hacen especial y agradable de tomar. Un cóctel de vitamina C, hierro, potasio, una gran cantidad de minerales y el efecto tranquilizante de la lechuga que nos dejará listos para plantar cara al estrés.
Para prepararlo necesitamos 2 kiwis, 5 hojas de espinacas, 5 hojas de lechuga y 1 cucharada de miel de abeja .
Primero de todo lavaremos los kiwis, las hojas de lechuga y las de espinacas. Hay que pelar el kiwi, partirlo e introducirlo en la licuadora junto a los demás ingredientes. Después lo licuamos todo a velocidad alta, lo colamos si así lo preferimos y… ¡jugo verde listo para servir!

* Jugo de zanahoria: No solamente es una receta fácil de preparar, sino que aporta muchos beneficios que nos ayudarán a alcanzar la paz mental y mantener nuestro equilibrio. Se puede tomar a cualquier hora del día y, en una semana, los resultados son evidentes.
Para prepararlo necesitamos 6 zanahorias, 2 tallos de apio, 1 pepino y 4 ramas de perejil.
Primero de todo debemos obtener todo el jugo de las zanahorias y los tallos de apio con el extractor. Después, pondremos todos los ingredientes en la licuadora e intentaremos obtener una mezcla firme. Así de fácil ya tenemos nuestro jugo listo para servir ¡y con resultados comprobados!

¿Qué te pareció este tema? ¿Qué jugo te apetece más? No olvides que desde Omsica podemos ayudar a relajar tu mente con nuestra variedad de audios, pero la alimentación depende de ti.
Prueba alguno de esos jugos, ten una alimentación equilibrada, dedica unos minutos diarios a la meditación… ¡y disfruta en armonía de los resultados! Suena bien, ¿verdad?